UNA SESIÓN DE OSTEOPATÍA CRANEOSACRAL

Febrero 2015

La osteopatia

Se trata de una técnica manual, sutil y de efecto profundo para ayudar a detectar y corregir los desequilibrios del sistema craneosacral que puedan ser la causa de disfunciones sensitivas, motoras o neurológicas.

La terapia craneosacral se basa en el principio de la existencia de una pulsación rítmica sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo (líquido cefaloraquídeo), que se denomina Impulso Rítmico Craneal o Ritmo Cráneo Sacral (RCS).

El sistema craneosacral envuelve al cerebro y la médula espinal, estos órganos son el centro del ser, sin ellos los sentidos, las emociones y las funciones motoras serían inoperantes. Así que el sistema craneosacral está relacionado con la salud y el bienestar del cuerpo entero.

El ritmo del sistema craneosacral se puede sentir y palpar como el ritmo cardiovascular y respiratorio, pero de manera mucho más sutil. A diferencia de los otros ritmos, el ritmo craneosacral (RCS) se puede evaluar y corregir a través de la palpación.

Este impulso puede ser percibido como un movimiento respiratorio sutil en todas las estructuras que componen el sistema craneosacral (huesos craneales, pelvis, columna vertebral, sacro,…), y se transmite también a todos los órganos y tejidos corporales.

La potencia y calidad con que emerge y se transmite este impulso a todo el organismo determina su estado de salud y vitalidad.

EN QUE AYUDA LA TERAPIA CRANEOSACRAL

La terapia craneosacral se utiliza para tratar una gran variedad de problemas de salud, es una terapia tan suave y segura que es apropiada para personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como durante el embarazo y posparto, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad.

Al tratarse de una terapia global de todo el cuerpo, puede ayudar a las personas con casi cualquier condición, incrementando su vitalidad y permitiendo utilizar sus propios recursos de autocuración.

Estos son, entre otros muchos, algunos de los problemas de salud más comunes de los que puede beneficiarse con la terapia craneosacral:

  • Dolores de cabeza.

  • Alteraciones de la ATM (problemas mandibulares).

  • Ansiedad.

  • Dolores articulares.

  • Problemas postparto (madre y bebé).

  • Esguinces cervicales.

  • Parálisis cerebral.

  • Dificultad en el embarazo.

  • Trastornos de la succión y respiración en bebés.

  • Autismo y trastornos de la conducta.

  • Estrés y depresión.

  • Ciáticas.

  • Traumatismos craneales.

  • Hiperactividad.

  • Insomnio.

  • Lumbago.

  • Migrañas.

  • Neuralgias.

  • Parálisis facial.

  • Problemas digestivos.

  • Secuelas de accidentes.

  • Sinusitis.

  • Zumbido en los oídos.

  • ...

CÓMO SE REALIZA UNA SESIÓN DE TERAPIA CRANEOSACRAL

Se trata de una técnica muy suave en la que rara vez el terapeuta aplica más de 10 a 20 gramos de presión. La terapia craneosacral utiliza como instrumento de evaluación el ritmo de este sistema fisiológico para precisamente corregir el origen de diferentes patologías. Para poder conseguir esto se requiere de un contacto muy suave y sensible más que de una mano pesada.

Un osteópata entrenado puede percibir y testar el movimiento craneosacral en cualquier parte del cuerpo. Se puede obtener así, una gran información acerca de las diferencias cualitativas que presenta el movimiento en su amplitud, rango, simetría etc.

En respuesta a traumas físicos, tensiones o problemas emocionales, etc. los tejidos del cuerpo se contraen. En ocasiones, esta contracción - sobre todo si el golpe ha sido fuerte o el trauma emocional intenso - queda contenida en el cuerpo, limitando su buen funcionamiento, y creando restricciones que provocan problemas que pueden durar años. El movimiento craneosacral las refleja como áreas de congestión o restricción. Un terapeuta entrenado puede percibirlas, identificar su origen y trabajar con ellas.

El osteópata utiliza sus manos para intentar liberar estos patrones de restricción; al hacerlo, el cuerpo del paciente tiene la oportunidad de liberar ese patrón restrictivo y encontrar una nueva forma de organizarse.

Durante la sesión el paciente generalmente permanece tumbado en la camilla y siente el contacto ligero de las manos del terapeuta. El contacto se puede realizar sobre la misma ropa.

Cuando se liberan las tensiones, se libera también la energía que antes se utilizaba para mantener la restricción. Por lo tanto, uno de los beneficios de esta terapia es aumentar nuestro nivel de energía, pudiendo también producir una relajación más profunda.

Generalmente es necesario realizar una serie de sesiones para obtener todos los efectos beneficiosos que esta terapia puede ofrecer.

Con una duración aproximada de 1 hora, dependiendo del caso y también de si es un bebé o un adulto, la sesión se desarrolla normalmente en un lugar tranquilo, privado, con temperatura y luz agradables. Habitualmente se practica con la persona vestida y tumbada boca arriba sobre la camilla.

Con un tacto suave y profundo, la Osteopatía Craneosacral, permite liberar las tensiones en nuestro cuerpo.

Durante la sesión, el osteópata evalúa y corrige las tensiones que puedan existir y que a su vez producen restricción de la movilidad, mediante maniobras muy sutiles. Estas se efectúan aplicando una ligera presión sobre diferentes zonas, especialmente cráneo, diafragma y sacro.

En algún momento podemos sostener o flexionar alguna parte del cuerpo para facilitar un proceso de desanudamiento o liberación de posibles tensiones acumuladas en los tejidos.

Las percepciones durante la sesión son diferentes en cada uno. Se puede sentir una relajación profunda, llegar a dormirse o quizás tener la sensación de que “algo se suelta” a medida que se va disolviendo la tensión. Es posible que se recuerde alguna situación del pasado, más o menos difícil o incluso traumática, que pudo causar la tensión o la acumulación de estrés en algunos tejidos de tu cuerpo. Esto forma parte del mecanismo natural del organismo para recuperar su homeostasis.

Los efectos del tratamiento se acostumbran a notar desde la primera visita. No obstante, la cantidad y periodicidad de las sesiones varían en cada caso, dependiendo del motivo, la antigüedad, origen y del estado general en el que se encuentre la persona.

* Osteopatía craneal infantil.

Al ser una terapia muy sutil, se utiliza tanto en adultos como en bebes, es especialmente beneficiosa e importante para el recién nacido, dado que desde el comienzo del desarrollo gestacional ha podido experimentar tensiones y posiciones dentro de la cavidad uterina que hayan podido favorecer que esa tensión se asiente en los tejidos o incluso venga favorecida por posiciones inadecuadas o de repetición, una vez fuera de la cavidad uterina, que en un futuro puedan ayudarle a desarrollar algún tipo de desequilibrio estructural y tensional. Como el recién nacido o bebe no está todavía desarrollado como un adulto las maniobras están adaptadas para ellos pues no se realiza igual la sesión, pese a que los principios son los mismos.

* Osteopatía craneosacral personas mayores.

La osteopatía craneosacral activa, potencia y acompaña a los mecanismos que el propio organismo tiene para corregir y sanarse a sí mismo por lo que es habitual que se siga notando como avanza el proceso de mejoría y corrección unos cuantos días. La persona puede que se sienta en un “estado de cambio” o reequilibrio mientras su cuerpo se va recuperando, reorganiza las estructuras, y se adapta al nuevo estado de bienestar.

* Osteopatía craneosacral a la embarazada.

El proceso del parto y nacimiento puede y de hecho deja importantes secuelas en las madres y en los neonatos. Estas secuelas pueden ser susceptibles de mejorar mediante la osteopatía craneosacral.

Al mismo tiempo conviene recordar que cuando las mujeres no se preparan adecuadamente antes del parto suelen sufrir alteraciones de su salud durante el embarazo, que pueden también remitir mediante la osteopatía craneosacral.

Resumidas las alteraciones que la mujer suele padecer durante el embarazo son entre otras:

  • Ardentías.

  • Dolores de cabeza, migraña o jaqueca.

  • Ciática de la embarazada.

  • Dolores lumbares y de espalda.

  • Nauseas y vómitos.

  • Estreñimiento en mayor o menor grado.

  • Insomnio.

  • Retención de líquidos.

  • Mala circulación y calambres.

  • Miembros adormecidos.

  • Tensión alta.

  • Vértigos o pérdida de estabilidad.

  • Tensión o distensión abdominal.

  • Trastornos de la glucosa.

Todas estas alteraciones son muy molestas para la mujer embarazada y en la mayoría de los casos las hacen pasar un embarazo poco agradable y mediante la osteopatía craneosacral pueden encontrar una ayuda muy efectiva.

De cualquier forma toda mujer debería saber y tener en cuenta que antes de quedarse embaraza debería preparar su cuerpo para alojar de la forma más natural y saludable a su bebé.

Esta preparación y cuidado debería ser antes, durante y después del parto, porque toda mujer debería tener en cuenta el tributo biológico que paga su cuerpo cuando concibe a un hijo.

Mediante la osteopatía craneosacral se puede mitigar y recuperar las deficiencias que se producen durante el embarazo y el parto, al mismo tiempo la osteopatía craneosacral mejora el proceso del embarazo y parto, favorece la dilatación, con lo que la mujer sufre menos las molestias de las contracciones, lo que al mismo tiempo beneficia al niño, haciendo que el parto sea menos traumático para ambos.

La osteopatía craneosacral permite que la mujer durante el parto esté más relajada, a que sea más consciente del maravilloso proceso que se esta produciendo, ayudando más y mejor al neonato, que con toda seguridad lo está pasando mal física y emocionalmente tanto durante las contracciones y su posterior paso por el canal del parto.

No debemos olvidar que el nacimiento de un ser humano es el momento más difícil de la vida de una persona, y su primer trauma, sin contar con las secuelas que el mismo puede dejar en su cráneo.

Es importante también tener en cuenta que mediante la osteopatía craneosacral la mujer después del parto puede encontrar ayuda en la mejor cicatrización de episiotomías y cicatrices abdominales, va a favorecer la lactancia materna, y le va a prevenir de la depresión postparto, ayudando a la madre a establecer una mejor relación saludable entre madre-hijo.

De hecho son muchos los países en los que el osteópata craneosacral atiende a la madre durante el periodo de dilatación, parto y puerperio, así como al recién nacido, a quien mediante dicho profesional se le pueden solucionar definitivamente problemas que de no ser tratados pueden alterarle su salud durante toda su vida.


Lucas Llamas - Osteópata y Fisioterapeuta

Rocío Pedregosa D.O.